Carta Abierta

La sociedad chilena viene experimentando en las últimas décadas una transformación sociocultural basada fundamentalmente en un fenómeno ideológico de orden mundial. Está nueva concepción del hombre y de su naturaleza, como a su vez la relativización de los valores fundamentales de occidente, han permeado nuestra sociedad a tal punto que los pilares esenciales de nuestra identidad se han visto fuertemente dañados.

Pretendemos aglutinarnos en un gran referente político de derecha, que represente las más diversas sensibilidades de la población civil como militar en retiro, las que a pesar de tener claras convicciones no se sienten representados por la acción política de los actuales partidos que conforman la Centro-Derecha. Agravado lo anterior por las continuas deslealtades a la historia y a quienes reconstruyeron desde las cenizas el país que hoy tenemos.

Es un deber cívico de primer nivel preocuparnos por levantar una alternativa poderosa frente a la izquierda marxista y frente a todos los sectores que conviven con ellos, apoyando y forjando liderazgos que den la confianza y la seguridad de un futuro tranquilo y próspero para todos los chilenos.

Así entonces está Nueva Derecha surge como un movimiento político que es consecuencia del peligro que se avecina y promueve un despertar de los valores trascendentes del hombre. Defiende la creación de un espíritu comprometido con la defensa de la dignidad humana, amparada en un fuerte estado de derecho y con un invariable respeto al orden y a la seguridad.

Defiende la construcción de una nueva sociedad en que la libertad, el derecho de propiedad, la libre determinación de nuestra identidad, el valor de la justicia como principio fundamental de nuestra convivencia y los elementos esenciales del respeto, la cordialidad, la ayuda voluntaria y generosa al más necesitado, como también las relaciones humanas fundadas en la lealtad, el compromiso y la amistad sean esenciales en el orden social.

Este modelo de sociedad que defendemos no es utópico, es lo que cada ser humano siente, busca y desea como expresión de felicidad. Modelo que a su vez encuentra profundo raigambre en los valores más profundos de nuestra civilización occidental.

Todo lo anteriormente expuesto en esta carta se ve claramente ejemplificado en la declaración pública emitida hace unos días por los gremios de la Araucanía, quienes han hecho un llamado a Chile, denunciando el permanente atropello al estado de derecho y pidiendo al gobierno intervenir drásticamente.

Frente a lo expuesto, con sólidos valores, con fuerza y convicción en los principios, tracemos un camino seguro y libre del peligro totalitario de ideologías perversas.